Un mapa para el deseo

¿Te has parado a pensar cuáles son tus deseos? La meditación nos enseña que tanto el deseo como el sufrimiento son experiencias humanas inherentes a la vida. Aprender a gestionar estas sensaciones es fundamental para que esta experiencia de existir- y compartir la existencia con los demás-,  sea lo más feliz, consciente y equilibrada posible.

“Boddhicitta”, la mente del principiante (la mente de la iluminación), inspirada en el deseo de mantener la práctica para trascender el sufrimiento, es la intención principal que es necesario mantener en todo el proceso. Es la mente del Amor.

 

 

“Si usas tu mente para estudiar la realidad, no entenderás ni tu mente ni la realidad. Si estudias la realidad sin la necesidad de utilizar tu mente, comprenderás ambos.”

-Bodhidharma

 

Hay que usar toda nuestra inteligencia energética y corporal (no sólo el intelécto), observando el “reflejo interior” para transformar el sufrimiento . Existe el mundo del deseo, el mundo del razonamiento y el mundo de la forma. Y todo ello forma parte de nuestra interpretación racional del mundo.

Todo está en nuestro mapa mental consciente, y también en nuestro mapa mental y corporal inconsciente.

En el budismo se practica la calma, construida por dos elementos: vitarka y vijara, la observación atenta y la observación refleja de ese pensamiento/lo que ocurre dentro. En este entreno de aprender a preservar la felicidad gestionamos el dolor, la ansiedad y el sufrimiento profundo, que existe en el fondo de la consciencia. Es como si la felicidad y el sufrimiento estuvieran siempre de la mano y dependiera de ti apretar o notar una más que otra.

 

 

 

INTRODUCCIÓN AL DESEO

Hay mucho descrito sobre el deseo. Y hay diferentes enfoques desde diferentes tradiciones de yoga, meditación y fílosofía. Desde un aspecto más tántrico a otro post-tántrico… Dicho esto, es importante el poder adaptar nuestra práctica de meditación y yoga al contexto en el que vives, teniendo en cuenta las circunstancias que te rodean.

Las enseñanzas nos dicen que el deseo está siempre unido al sufrimiento. Y que la naturaleza de la vida es sufrimiento. Por lo tanto, las enseñanzas nos indican que “lo mejor es evitar el deseo porque así evitas el sufrimiento”…Esa es la teoría…en la práctica  esto es sumamente difícil en el día a día; estamos aún demasiado dependientes de nuestro sistema límbico, de la amigdala y de todas las hormonas y neuronas del placer/deseo. No es tan sencillo.

Hoy te propongo una práctica diferente. Te propongo que lo veas ahora a través de este enfoque: el deseo no es el aspirar conseguir “cierta cosa”, deseo puede ser un impulso de liberación. Puede ser un Camino, no un fin!. Siempre vas a desear algo nuevo. Utilizalo como “propósito” o intención que evita que estés abandonada/o en la inercia de la vida. Prueba, a veces a actúar, a estar en la acción, vé a por lo que quieres. Otras veces, sólo observa y deja que la vida sea por si misma.

El deseo es inherente al ser humano, siempre ha existido, y siempre existirá. Hasta los monjes budistas más avanzados saben que siempre está presente. Y, en parte, somos como unos “buscadores”. Y ya sea por curiosidad, o por liberación, hay algo en ti que sientes que necesitas desarrollar, mantener, o transformar en esta existencia.

Te propongo que realices la pregunta adecuada:

¿Sé cómo me quiero sentir?

Cada mañana, o antes de acostarte. Cierra los ojos y repite en tu cabeza esta frase ¿Como me quiero sentir hoy? o ¿Como me quiero sentir mañana? .

Visualiza hacia ti una determinada emoción o imagen, aquí ya empiezas a trazar un pequeño mapa de tu subconsciente, que te puede dar las pistas más fundamentales para tu auto-realización. Quita de la ecuación aquellas cosas que están dificultando esa experiencia y llénate de impulso para ir hacia aquellas experiencias que te ofrecen las sensaciones que esperas.Quizás nunca has realizado esta práctica. Quizás ni siquiera sabes cómo hacerlo. Tranquila/o, no hay prisa; siéntate y tómate el tiempo necesario para comprender y experimentar:

 

 

TEORIA Y PROCESO. IDENTIFICA TUS EMOCIONES.

Haz una lista de como son tus emociones ahora. En una hoja de papel escribe las emociones que estás viviendo en este momento. Identifica su cualidad general, ¿son en general emociones positivas o sensaciones negativas? ¿Están equilibradas? ¿Qué te están diciendo estas emociones?

Por otro lado, escribe, sin pensarlo racionalmente, los deseos que te vengan como una emoción.

En este proceso, estás ponéndole VOZ Y PALABRA a unas emociones y deseos inconscientes. Necesitan expresarse, liberarse.

Si lo ves desde un punto de vista energético y lo practicas como tal, sólo por visualizar esto – y ofrecerle ese espacio, en vez de reprimirlo- , te sentirás mucho más tranquila/o. Desde ahi puedes comenzar a establecer un propósito realista y sobretodo establecer una actitud.

 

PON EN PRÁCTICA ESTOS ASPECTOS:

  1. ¿Siento gratitud por lo que soy, lo que logro y lo que he logrado? Todos los días agradece, por poco que sea.
  2. ¿Hay algo que siento que no funciona en mi o en mi entorno? Lo encuentro y lo intento modificar.
  3. ¿He identificado mis deseos más fundamentales? Me ofrezco mi espacio personal para averiguarlo.
  4. Tras identificar mis deseos, ¿consigo respirar desde el presente relajando mi sistema nervioso? Estoy en el camino, no en el fin. Ten paciencia y respira desde la presencia
  5. Te has realizado la pregunta mágica: ¿Como me quiero sentir?
  6. Te has preguntado la segunda pregunta mágica : ¿Qué quiero experimentar?
  7. Establece tus objetivos, a través de la escucha de tu alma-espíritu. Empieza con pequeños pasos, el ver que se van realizando poco a poco reafirma tu autoestima y confianza.
  8. Miedo y positividad. Reafírmate continuamente, el mundo está hecho de miedo y algunas relaciones (por exceso de la reactividad de ciertas personas o por falta de personas) no ayudan. Rodéate de personas que impulsen tus necesidades y aléjate de aquellas personas que te empequeñecen o que te quitan demasiada energía.
  9. Pon en práctica cada día tu propósito. Levántate cada mañana y pregúntate ¿Cómo me quiero sentir hoy? Acuéstate por la noche y en la cama establece tu sankalpa/tu propósito…”Me quiero sentir….”

 

 

 

 

deseo, meditacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • 686 920 537
  • contacto@amaraomyoga.com