Regalo de dar. Regalo de recibir

Al permitirnos recibir, se nos concede el don de ver a través de los ojos de otra persona.

Tanto saber regular “el dar” como saber regular “el recibir” son fascinantes aspectos de nuestra sabiduría personal. Una sabiduría se va construyendo, poco a poco, con nuestras experiencias y también con nuestra voluntad de querer aprender.

Dar y recibir son parte del mismo ciclo. Cada uno da y recibe a su manera, dentro de sus posibilidades conscientes, pero se puede perder el equilibrio cuando se trata de “controlar” demasiado. En el extremo receptor (el que recibe), algunas personas pueden sentir que no “merecen” -en un tipo de sensación inconsciente- el  esfuerzo realizado para ellas si lo que se dió fué aparentemente “fácil”: a veces, quizás, le quitamos (o nos quitan) el valor a las pequeñas cosas que ofrecemos ( y que también nos ofrecen l@s demás). El como lidiamos y gestionamos la dificultad y la facilidad es otro aspecto muy interesante de la consciencia.

A través de otras personas puede que recibamos gratitud y también la oportunidad de ver el mundo a través de otros ojos. Al final, dar y recibir es un tipo de comunicación, un intercambio, dejando abiertos los canales de la abundancia -y el aprendizaje- para nosotr@s y para l@s demás. Estamos continuamente en este proceso aunque no seamos conscientes de ello.

Asteya y Brahmacharya son dos términos (yamas de los yoga sutras de Patanjali) que pueden ayudarnos a regular nuestra energía cuando damos y/o recibimos. Y no solo en nuestro propio cuerpo, sino también en las relaciones con los demas.

Asteya hace referencia al hecho de “no robar”. En este aspecto que tratamos hoy, asteya podría aplicarse al hecho de saber reconocer en el otro lo que es suyo y no tomarlo como propio (en todos los aspectos, “buenos” y no tan “buenos”. Hay sombras en el otro que no nos pertenecen, y es el trabajo del otro no el nuestro…). Y brahmacharya se podria aplicar en este respecto en la capacidad que podemos desarrollar al regular nuestra energia hacia l@s demás: por un lado el no acaparar y también el no dar/ofrecer hacia afuera más de lo necesario (ese límite/capacidad que sólo lo puede descubrir una/o misma/o con la práctica).

 

Al permitirnos recibir, se nos concede el don de ver a través de los ojos de otra persona.

 

He podido conocer personas altamente solidarias y buenas que, por su naturaleza,  dan todo lo que tienen hacia afuera pero sufren intensamente dentro de si mismas. Esto puede ser debido a muchas razones, una puede ser el que puedan faltar recursos para darse amor y respeto a ell@s primero, antes que dárselo a las demás personas. Puede ser que exista un patron de comportamiento consciente o inconsciente.Puede ser que no se sepa regular todo lo que se da o todo lo que se recibe…Quien sabe, pero es imprescindible conocerse para poder establecer unos limites saludables para las dos partes. A veces, – y esto también sucede- los demás no necesitan la ayuda o la energía que creemos, porque quizás su aprendizaje y su experiencia va por otro lado, de forma paralela y al margen de todo el esfuerzo que podamos ejecutar nosotr@s, con toda nuestra buena intención

En las relaciones con los demás recibir es siempre una bendición, representa la atención del otro y una oportunidad para aprender. Aceptar el regalo (lo que sea) de una persona es un regalo en sí mismo. El aprecio sincero por su reconocimiento y su esfuerzo une nuestra energía con la suya en el ciclo de dar y recibir, y nutre a todas las personas que rodean.

La palabra que muestra ese reconocimiento y ese amor en la comunicación es “gracias”.

Desde la gratitud podemos construir un mundo mas amoroso y más generoso.

Om shanti

Felicidad, meditacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • 686 920 537
  • contacto@amaraomyoga.com