El yoga implica «mindfulness».

Sri Aurobindo tenía una frase maravillosa que decía: «Cuando la mente está en calma, entonces la verdad tiene la oportunidad de mostrarse en la pureza del silencio«.

Es interesante observar que las técnicas de meditación siempre van formado parte del yoga, desde los comienzos de esta práctica. De hecho, la meditación (dhyana) es uno de los «ocho pasos» (ashta/anga) de los yoga sutras.

El mindfulness viene de las profundas técnicas ancestrales de meditación. Desde esta base de meditación, se han seleccionado herramientas/técnicas específicas, adaptadas a nuestras necesidades como sociedad, para facilitarnos un camino de bienestar y gestión de las emociones y del sufrimiento. Como curiosidad, puede ser también interesante saber que el término mindfulness (fundamentalmente desarrollado por los estudios, colaboraciones y experiencias del programa MBSR y grandes meditadores budistas a lo largo de estos años ) es una derivación de otro término en lengua Pali, llamado «Sati«, que significa «recordar». Y…¿Recordar el qué? Recordar qué es lo importante. Y… ¿Qué es lo importante? Recordar la Esencia de lo que Es, de lo que Eres (que es Uno), volver a la Fuente. Es Recordar qué parte de ti es la que se transforma y la que no, qué parte de ti está en continua transformación y qué parte no. Aquí reside justamente algunas de las bases de la filosofía Samkhya o los términos de Prakriti  (la fuente del mundo de los objetos) y Purusha, o materia y la consciencia (energía). Aquello que cambia y lo que no.

Cuando Comprendes esto, ya solo tienes que recordarlo, tener «sati» sobre esto, ser «mindful«. Y volver a la fuente desde el presente, dentro de su continuidad.

El yoga es fundamentalmente una práctica de conciencia, experiencia y de compasión. Te muestra el espacio en el que te has quedado encerrada/o o atrapado, te abre y te da la oportunidad de saltar y salir.Y, también, es una práctica sobre las facultades, apegos y patrones de la mente; por ello, una práctica de yoga sin meditación – o sin mindfulness-, sin conocer las facultades de la mente, su variabilidad y su relación con las emociones y pensamientos, es enormemente peligrosa (para ti y para l@s demás).

Cuando escuchamos hablar del yoga, casi exclusivamente, sobre su aspecto físico, algunos/as de nosotras/os vemos que esta definición quizás  pone unos limites y, quizás, una polaridad a algo que en su profunda base busca la máxima libertad y consciencia de la persona, desde su aspecto más integral. ¿Qué miedo o que resistencias hay de hablar u experimentar sobre la consciencia, el Yo, o el Ego? ¿Por qué la necesidad de separación? ¿Por qué la resistencia al autoconocimiento o a la meditación?

La vida es un regalo y está llena de posibilidades para honificar el presente que eres y que compartes con los demás.

Para ampliar, os recomiendo estas dos lecturas, una es la entrada del blog de mi amigo Marco Pino http://www.path2yoga.net/2018/01/yoga-without-mindfulness-is-not-yoga.html , y otra es esta entrevista a Maty Ezrati: http://nwyogaconference.com/interview-yoga-legend-maty-ezraty/

 

meditacion, mindfulness, Yoga

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