Meditación. Sanar tus relaciones

“Ser hemosa/o significa ser tu misma/o. No necesitas ser aceptado por otros. Necesitas ser aceptado por ti misma/o “

~ Thich Nhat Hanh ~

  ¿Como son tus relaciones con las/os demás? ¿Ves aspectos en otras personas que no te gustan, que te incomodan o te hacen reactiva/o? ¿Tienes necesidad de cambiar a los demás? Quizás el primer paso sería reconocer qué aspectos de ti se activan en esas circunstancias, averiguar porqué surgen. Indagar en este espacio a través de la compasión amorosa y la meditación es fundamental. Es posible que haya cosas en ti que no aceptas. Los demás siempre nos hacen de espejo y nos muestran cosas que también están en nosotras/os. O es posible que hayas sobrevalorado (o cargado de demasiada emotividad o de rigidez) tu interpretación del mundo o de las cosas. Un Ego grande necesita de grandes reacciones o de grandes excusas para manifestarse. Cuando hay calma interior completa, nada debería hacerte reactiva/o, porque COMPRENDES lo que ocurre, y consigues navegar en la incomodidad o en tu reactividad con Amor.

Los Yamas y Niyamas. Yoga y contentamiento.

Santosha संतोष es la segunda de llamadas “observancias”, o niyamas, que pertenecen al capitulo II.32 de los yoga sutras de Patanjali. Este término solemos traducirlo comunmente como “contentamiento“. Los yamas y niyamas tienen que ver con la responsabilidad que tenemos sobre nuestra actitud y fundamentan la práctica de yoga en todos sus aspectos (yogaasana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi). Una práctica de yoga sin su actitud y consciencia es una práctica incompleta, incluso diría que hasta algo “peligrosa”. Aumenta nuestra ignorancia (avidya) y la visión parcial-distorsionada de la realidad. Estos aspectos filosóficos y de actitud están interrelacionados entre sí.  No solo se aplican en tus reflexiones racionales sobre tus actitudes sino también, en tus acciones-experiencias orgánicas y físicas en las posturas de yoga.

Regalo de dar. Regalo de recibir

Al permitirnos recibir, se nos concede el don de ver a través de los ojos de otra persona. Tanto saber regular “el dar” como saber regular “el recibir” son fascinantes aspectos de nuestra sabiduría personal. Una sabiduría se va construyendo, poco a poco, con nuestras experiencias y también con nuestra voluntad de querer aprender. Dar y recibir son parte del mismo ciclo. Cada uno da y recibe a su manera, dentro de sus posibilidades conscientes, pero se puede perder el equilibrio cuando se trata de “controlar” demasiado. En el extremo receptor (el que recibe), algunas personas pueden sentir que no “merecen” -en un tipo de sensación inconsciente- el  esfuerzo realizado para ellas si lo que se dió fué aparentemente “fácil”: a veces, quizás, le quitamos (o nos quitan) el valor a las pequeñas cosas que ofrecemos ( y que también nos ofrecen l@s demás). El como lidiamos y gestionamos la dificultad y la facilidad es otro aspecto muy interesante de la consciencia.

Dopamina, activadora de la motivación

    ¿Qué relación tiene la dopamina con el Yoga? ¿Por qué hablar de una hormona? Es bastante frecuente y real observar que esta sociedad- y todos los que la construimos- estamos cada vez más inmersos/as en un sistema en el que la forma de comunicación y de relacionarnos está cambiando, fundamentalmente por el uso de redes sociales, móviles y de medios de comunicacion. Los “productos” que generan atención nos mantienen en cierto modo enganchados/as a ellos. En mi búsqueda de comprender más sobre este hecho he encontrado alguna de las respuestas que quiero hoy transmitiros en este articulo, ayudando a reflexionar hacia donde queremos que vaya nuestra sociedad, tomando cada una y cada uno responsabilidad. En la visión de lo que somos todos y todas, incluye también el reconocer que somos un sistema de células en movimiento con energía y en constante transformación. Esto es maravilloso y lo llamamos vida, lo llamamos vivir. Pues en este “cuerpo” funcionan miles de hormonas, miles de activadores químicos, actuando día y noche. Actúan sobre tu cerebro y sobre todas tus ramificaciones nerviosas y circulatorias. Influyen sobre tu actitud y sobre tus acciones – conscientes o inconscientes-.

Permiso para ser real

    Encuentra tu Ser real, no necesitas permiso. En esa máscara, en esa cortina que aparece y desaparece, se esconde tu propósito y tu intención. Nos presentamos al mundo con una pantalla que creemos nos define (y queremos/necesitamos nos defina/proteja). Un hecho que nos pasa a la mayoría de los seres humanos. Y lleva toda una vida (y para algunos ni siquiera toda una vida de indagación) aprender a conectar con nuestra alma, traspasar todas las capas de la inconsciencia. La mayoría de nosotros/as buscamos la manera de encontrar lo real en nuestras vidas. Y lo hacemos sin percatarnos de que primero conviene observarte a ti misma/o. Toda esa personalidad, pensamientos, valores, estética… que muestras al exterior. ¿Te has planteado la posibilidad de desapegarte y tomar distancia? ¿Como te has sentido? Si consigues presentarte al mundo sin ella, ofreces la misma oportunidad a los demás para que hagan lo mismo. Y se sientan seguros en el proceso. Valentía, coraje.
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